Como ya hemos comentado anteriormente, el dibujo infantil es muy dificil de analizar y estudiar, pues cada niño expresa sentimientos y actitudes diferentes a lo largo de su desarrollo. Aunque la gran mayoría cumple una serie de características que les hacen pasar de un estadio a otro dependiendo de su edad madurativa.
Por ello, vamos a continuar dando una pequeña explicación de cuales son las etapas por las que pasan los niños y que atributos las caracterizan.
Esquemática (de 7 a 9 años)
Los niños en este estadio dibujan para sí
mismos, se hablan y se cuentan una historia utilizando más de una línea
base (cuanto más arriba del papel se encuentre la línea base más lejano
en el espacio consideran los niños que se encuentran los elemenos que ha
dibujado).
Además utiliza distintos tamaños para crear profundidades. Una
novedad que se integra en esta etapa son los llamados dibujos "Rayos X", donde los niños dibujan también lo que no se ve y es que si dibujan una casa,
representan su interior y lo que le rodea para poder contar más detalles
de la historia que se ve en el dibujo. Abatir determinadas partes del
dibujo se considera otra técnica que es de gran utilidad para
psicoanalizar el dibujo de los niños.
Pandilla (de 9 a 12 años)
En esta etapa los niños son más sociales y se dan más importancia a sí
mismos, por ello cuando aparece un sol en el dibujo ya no tiene aspecto
humanizado y se encuentra en el centro del papel, dejando de lado la influencia paterna que hayan podido tener en etapas anteriores. Como empiezan a
dominar la escritura, en sus dibujos aparece reflejado este hecho en
forma de diálogos entre los personajes que han representado, dándoles
distintas personalidades, a través de las cuales irán forjando parte de su personalidad.
Pseudonaturalista (de 12 a 14 años)
Este estadio se considera el fin del arte infantil, dando comienzo al
arte adulto, pues en él ya se refleja el interés por la estética (el
producto final). Tratan de ser realistas y van añadiendo nuevos detalles a sus dibujos como rasgos sexuales, resaltan más los matices , crean sombras y reflejos.
Cuando hablamos de los dibujos infantiles, a mucha gente le viene a la mente el típico dibujo con líneas de colores descontroladas, donde no se distingue ningún elemento de la realidad o piensan en dibujos donde aparecen elementos reales y reconocibles. Pero el dibujo infantil no es solo eso, sino que conlleva multitud de cambios en los niños, tanto a nivel motriz como a nivel intelectual.
Los niños van sufriendo una serie de cambios que les hacen evolucionar y mejorar para llegar a la etapa adulta, donde se siguen desarrollando como personas. Pero en las primeras etapas se van forjando las bases de lo que llegarán a ser en el futuro y es muy importante respetar y apoyar a los niños en todas las etapas por las que van pasando.
Por lo tanto, sabiendo las distintas etapas que por las que pasa el dibujo desde niños hasta llegar a la vida adulta, podemos tenerlo en cuenta para realizar una evaluación global del desarrollo del pequeño, junto con otros valores con los que es necesario contar.
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domingo, 31 de enero de 2016
viernes, 22 de enero de 2016
Etapas del dibujo infantil: Parte 1
Han sido muchos los psicólogos y pedagogos (George Rouma, Cyril Lodowic Burt, Viktor Lowenfeld, entre otros), los que han tratado de dar sentido y respuesta a los dibujos de los niños, ya desde el siglo XIX, desde los primeros garabateos (de 2 a 4 años) hasta dibujos pseudonaturalistas (de 12 a 14 años), pasando entre una y otra etapa, por otras que iremos comentando más adelante.
Garabateo, Preesquemática, Esquemática, Pandilla y Pseudonaturalista son todas las etapas por las que pasan los niños a lo largo de su desarrollo y en estas líneas vamos a ordenarlas tratando de dar una visión lo más clara posible, de las características que las distinguen.
Garabateo (de 2 a 4 años)
Este primer estadio, suele aparecer en los niños en torno a los 18 meses o dos años de edad, en función del grado de desarrollo de su psicomotricidad fina y habilidad de la "pinza". Normalmente los niños harán un garabateo sin control, empleando todo el espacio del papel mediante amplios movimientos en el trazo.
A medida que van adquiriendo mayor coordinación sobre los movimientos de su propio cuerpo, son capaces de controlar el espacio que utiliza en el papel con dibujos menos impulsivos denominado garabateo controlado.
Un poco más adelante, los niños pasan a reconocer sus propios dibujos dando paso a la etapa del garabateo con nombre, siendo a los 3 años capaces de realizar descripciones verbales de lo que significa para ellos su dibujo.
Por último, encontramos el dibujo del renacuajo, donde los niños tratan de dar forma humana a sus obras. La mayoría de ellos cierran un círculo y le ponen ojos y piernas, pero hay otros que le van añadiendo más detalles (pelo, pies, manos, nariz...) en función de lo que quieran destacar. Como curiosidad mencionar, que cuando los niños dibujan los brazos a un personaje es porque quieren destacarlo por algo en particular (porque realizan una acción, porque son muy inquietos o por cualquier cosa que les haya llamado la atención).
Preesquemática (de 4 a 7 años)
Aquí los niños ya han adquirido un mayor control de su psicomotricidad fina y por lo tando de su habilidad con la pinza, de manera que poseen un control más preciso de sus trazos. Además aumenta el número de elementos que aparecen en sus dibujos, empleando distintos colores que dan un aspecto más realista respecto al tipo de dibujo que hacían en la etapa anterior.
Mencionar, que los temas sobre los que dibujan son acerca de cosas cotidianas, colocando los elementos más cercanos en su día a día sobre una primera línea base (línea sobre la que dibuja; puede considerarse un plano del dibujo), estando ésta muy cerca del borde inferior del papel o sobre el propio borde. Los elementos que consideran más lejanos o que tienen menos importancia para ellos, los dibuja en la parte superior del papel y más pequeños que el resto de dibujos que son de proporciones más grandes.
En este estadio suele aparecer un elemento recurrente y se trata del sol, donde muchos niños lo personalizan dándole aspecto humano con boca, nariz y ojos (o gafas). Además de dibujarlo, su posición en el papel tiene un significado para algunos psicólogos, pues su mera presencia denota infuencia de los padres sobre los niños. Si el sol está colocado en la parte superior izquierda del papel, podría considerarse que los niños tienen gran influencia materna y si por el contrario se encuentra en la parte derecha la influencia sería paterna.
Estas etapas son orientativas, ya que hay niños que son más adelantados madurativamente van adquiriendo atributos que etapas de niveles posteriors. Por otra parte, hay niños que van más despacio y pasan por las distintas etapas con más calma. Como todos sabemos cada niño tiene su ritmo evolutivo y se debe respetar para que tenga un correcto desarrollo personal.
Más adelante seguiremos comentando las etapas del dibujo infantil que faltan por desarrollar.
Garabateo, Preesquemática, Esquemática, Pandilla y Pseudonaturalista son todas las etapas por las que pasan los niños a lo largo de su desarrollo y en estas líneas vamos a ordenarlas tratando de dar una visión lo más clara posible, de las características que las distinguen.
Garabateo (de 2 a 4 años)
Este primer estadio, suele aparecer en los niños en torno a los 18 meses o dos años de edad, en función del grado de desarrollo de su psicomotricidad fina y habilidad de la "pinza". Normalmente los niños harán un garabateo sin control, empleando todo el espacio del papel mediante amplios movimientos en el trazo.
A medida que van adquiriendo mayor coordinación sobre los movimientos de su propio cuerpo, son capaces de controlar el espacio que utiliza en el papel con dibujos menos impulsivos denominado garabateo controlado.
Un poco más adelante, los niños pasan a reconocer sus propios dibujos dando paso a la etapa del garabateo con nombre, siendo a los 3 años capaces de realizar descripciones verbales de lo que significa para ellos su dibujo.
Por último, encontramos el dibujo del renacuajo, donde los niños tratan de dar forma humana a sus obras. La mayoría de ellos cierran un círculo y le ponen ojos y piernas, pero hay otros que le van añadiendo más detalles (pelo, pies, manos, nariz...) en función de lo que quieran destacar. Como curiosidad mencionar, que cuando los niños dibujan los brazos a un personaje es porque quieren destacarlo por algo en particular (porque realizan una acción, porque son muy inquietos o por cualquier cosa que les haya llamado la atención).
Preesquemática (de 4 a 7 años)
Aquí los niños ya han adquirido un mayor control de su psicomotricidad fina y por lo tando de su habilidad con la pinza, de manera que poseen un control más preciso de sus trazos. Además aumenta el número de elementos que aparecen en sus dibujos, empleando distintos colores que dan un aspecto más realista respecto al tipo de dibujo que hacían en la etapa anterior.
Mencionar, que los temas sobre los que dibujan son acerca de cosas cotidianas, colocando los elementos más cercanos en su día a día sobre una primera línea base (línea sobre la que dibuja; puede considerarse un plano del dibujo), estando ésta muy cerca del borde inferior del papel o sobre el propio borde. Los elementos que consideran más lejanos o que tienen menos importancia para ellos, los dibuja en la parte superior del papel y más pequeños que el resto de dibujos que son de proporciones más grandes.
En este estadio suele aparecer un elemento recurrente y se trata del sol, donde muchos niños lo personalizan dándole aspecto humano con boca, nariz y ojos (o gafas). Además de dibujarlo, su posición en el papel tiene un significado para algunos psicólogos, pues su mera presencia denota infuencia de los padres sobre los niños. Si el sol está colocado en la parte superior izquierda del papel, podría considerarse que los niños tienen gran influencia materna y si por el contrario se encuentra en la parte derecha la influencia sería paterna.
Estas etapas son orientativas, ya que hay niños que son más adelantados madurativamente van adquiriendo atributos que etapas de niveles posteriors. Por otra parte, hay niños que van más despacio y pasan por las distintas etapas con más calma. Como todos sabemos cada niño tiene su ritmo evolutivo y se debe respetar para que tenga un correcto desarrollo personal.
Más adelante seguiremos comentando las etapas del dibujo infantil que faltan por desarrollar.
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